10% para Todxs: Una campaña mundial para reducir el gasto militar, replantear la seguridad e invertir en la humanidad 

La crisis mundial del gasto militar 

En 2024, el mundo gastó la cifra sin precedentes de 2,718 billones de dólares estadounidenses en presupuestos militares, lo que equivale a los presupuestos de Sudáfrica, Canadá, Brasil y la India juntos. Este gasto masivo representa el mayor gasto militar jamás registrado, un aumento del 9,4% desde 2023, superando incluso los niveles de la Guerra Fría. Mientras tanto, persisten los desafíos mundiales críticos: el hambre sigue cobrándose millones de vidas, la crisis climática se intensifica y la seguridad humana sigue siendo frágil. Esto en contraste con el detrimento en la inversión en temas como educación, vivienda, protección de la naturaleza entre otros. 

Nuestro llamamiento: Una reducción global del gasto militar del 10 

Proponemos una solución sencilla pero transformadora: una reducción coordinada y global del 10% del gasto militar. Se trata de redefinir la seguridad nacional, en lugar de debilitarla. Si cada país reduce su presupuesto militar en un 10%, ninguna nación pierde su capacidad defensiva relativa, sino que interrumpimos colectivamente la interminable y destructiva carrera armamentística. Un recorte del 10% liberaría 271.000 millones de dólares anuales, cantidad suficiente para acabar con el hambre en el mundo, cubrir la mitad de la financiación necesaria para el clima en el Sur Global e invertir en sanidad, educación, infraestructuras y bienestar social en función de las necesidades locales.

Comunidades de todo el mundo están luchando por esto en sus propios contextos, tanto a nivel regional como global. Nuestra campaña puede ser una herramienta para amplificar estas luchas.

Abogamos por un enfoque estratégico basado en tratados regionales y multilaterales como punto inicial. Inspirándonos en modelos exitosos como los Tratados sobre Zonas Libres de Armas Nucleares -que incluyen acuerdos en América Latina, el Caribe, Oceanía, el Sudeste Asiático, África y Asia Central- pedimos: Acuerdos regionales de cooperación; Tratados bilaterales entre países vecinos y negociaciones multilaterales dentro de los marcos internacionales existentes. Estas medidas provisionales pueden crear impulso, generar confianza y demostrar la viabilidad de las reducciones del gasto militar.

Reparar el daño histórico

Las naciones más ricas del mundo tienen una responsabilidad desproporcionada en el gasto militar mundial. En 2024, los miembros de la OTAN representaron el 55% del gasto militar mundial, y Estados Unidos contribuyó con el 37% del gasto militar mundial..

Un enfoque justo y equitativo de la seguridad y la asignación de recursos requiere reconocer estas diferentes cuotas de responsabilidad y tomar medidas concretas para reparar el daño causado por el gasto militar excesivo, especialmente en los países y comunidades más vulnerables. Nuestro llamamiento a asignar un porcentaje del gasto de cada país a prioridades globales pretende abordar la desigualdad inherente entre las naciones que contribuyen en gran medida al militarismo mundial y las que contribuyen mucho menos.

Reimaginar la seguridad: desinvertir en daños, invertir en cuidados 

Nuestro actual modelo de seguridad militarizada ha fracasado. En 2024, nueve millones de personas murieron de hambre, mientras que aproximadamente 233.000 murieron en conflictos armados. Las perspectivas tradicionales sobre la seguridad no abordan esta inseguridad causada por la falta de acceso a la tierra, los alimentos, la atención sanitaria, la vivienda y el empleo. Este tipo de inseguridad está causando muchas más muertes y sufrimiento que las guerras, al tiempo que exacerba la militarización y los conflictos, lo cual no es garantía de seguridad, pues contradictoriamente en zonas altamente militarizadas han sucedido la mayor vulneración a los derechos humanos.  Más armas no crean más seguridad. La verdadera seguridad implica soluciones diplomáticas, prevención y transformación de conflictos, acción por el clima, derechos equitativos a la tierra y el territorio e inversión en el bienestar humano.

Un movimiento mundial, una visión compartida 

La campaña “10% para todxs” es más que una propuesta política: es una visión para renegociar nuestro futuro colectivo. Trabajando juntos más allá de las fronteras, explorando enfoques colaborativos y fomentando la confianza, podemos crear un mundo que dé prioridad a la vida humana, que pone el cuidado en el centro, la sostenibilidad medioambiental y la auténtica seguridad.

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Juntxs podemos organizar campañas locales y regionales, destacando las conexiones de nuestras luchas, para presionar a los responsables de la toma de decisiones, investigar oportunidades de cooperación regional, poner de relieve el impacto del gasto militar y sensibilizar a la opinión pública sobre enfoques de seguridad alternativos.

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